¿Conoces algo sobre las adicciones digitales?

¿Sabías que las actividades digitales pueden crear una adicción?

Las adicciones digitales son un problema creciente en la era tecnológica, caracterizadas por el uso excesivo y descontrolado de dispositivos electrónicos, redes sociales, videojuegos o internet en general.

Afectan la salud mental, la productividad y las relaciones personales, más de lo que puedes imaginar. Pueden generar ansiedad, insomnio y aislamiento.

Su impacto es comparable al de otras adicciones, ya que activan los mismos circuitos cerebrales de recompensa.

Para evitar sus efectos negativos, es clave establecer límites, fomentar el uso consciente de la tecnología y equilibrar la vida digital con actividades en el mundo real.

Si sospechas que tu hijo puede tener una adicción a las redes sociales, estos son cinco signos clave a los que debes prestar atención:

1. Uso excesivo y pérdida de control: Pasa muchas horas al día en redes sociales, incluso cuando debería estar haciendo otras actividades importantes (como estudiar, dormir o socializar en persona). Si intentas limitar su tiempo en redes, puede reaccionar con enojo o ansiedad.

2.  Impacto en el rendimiento académico o social: Sus calificaciones han bajado, se distrae constantemente con el celular o ha dejado de participar en actividades que antes le gustaban, como deportes, hobbies o reuniones familiares.

3.  Cambios en el estado de ánimo: Puede volverse irritable, ansioso o deprimido cuando no tiene acceso a internet. También puede mostrar cambios bruscos de humor dependiendo de la interacción que recibe en redes (por ejemplo, si recibe pocos “me gusta” o comentarios negativos).

4.  Alteraciones en el sueño: Se queda despierto hasta tarde usando el celular, lo primero que hace al despertar es revisar sus redes y tiene problemas para dormir bien.

5.  Aislamiento y desconexión del mundo real: Prefiere interactuar en línea que en persona, evita salir con amigos o familia y se muestra más distante o ausente en conversaciones cara a cara.

Si identificas varios de estos signos en tu hijo, es recomendable establecer límites de uso, fomentar actividades fuera de la pantalla y, si es necesario, buscar ayuda profesional.

Por: Psic. Patricia González

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